jueves, 17 de mayo de 2012

Karel Kosik, concepción de praxis


Concepción de la praxis en Kosík, Karel 

 Lic. Martha A. Lombardelli.


Palabras claves: filosofía- lo obvio - praxis

Datos acerca del filósofo Karel Kosik

   Filósofo checoslovaco, nacido en Praga en 1926, muere en febrero de 2003. Pertenece a la nueva corriente de filósofos marxistas -en Polonia, Kolakowski y Adam Schaff a la cabeza; el grupo de Ernst Bloch y sus discípulos, en Alemania oriental- que protagoniza la destalinización en el pensamiento filosófico. A principios de 1964, interviene junto con Sartre, Garaudy, Paci y otros filósofos occidentales, en el Coloquio sobre moral y sociedad, organizado en Roma por el Instituto Gramsci.

Teoría versus práctica

   Una de las características del pensamiento filosófico es descubrir, hacer evidente, rescatar del olvido y la mistificación, ideas que luego la conciencia ingenua se apropia y -por no haber recorrido el camino de la filosofía-, no las toma muy en serio y las considera obvias. Es lo que sucede, dice Kosík, con el concepto de praxis, el cual se ha convertido en el concepto central de la moderna filosofía materialista.

   Sin embargo, lo que sólo queda de ese gran descubrimiento es la idea de que la práctica es algo muy importante y que la unidad de la teoría y la práctica tienen el valor de un principio. Pero con eso no basta para comprender en qué medida lo es. Históricamente la práctica ha sido entendida como "socialidad" y la filosofía materialista como doctrina de la "socialidad del hombre". Otra de las formas de entender la práctica fue su reducción a mera categoría con función de correlato del conocimiento y de concepto fundamental de la epistemología. También se la identificó con la técnica, en el más amplio sentido de la palabra; entendida y practicada como técnica operativa, como arte de disponer de los hombres y de las cosas; como poder y arte de manipular.

   Kosík se pregunta:" ¿En qué sentido, y de que tradición intelectual, la filosofía materialista ha deducido la práctica como su propio concepto central? (...) ¿Acaso no sabían los pensadores y hombres prácticos de todos los tiempos que el hombre es prácticamente activo? ¿Acaso toda la filosofía de los tiempos modernos no se ha formado (en consciente oposición a la escolástica medieval) como ciencia y conocimiento que deben hacer de nosotros los “dueños y señores de la naturaleza?” se pregunta el filósofo, haciendo alusión a la obra de Renato Descartes, Discurso del método, cap. VI.

   También la filosofía clásica de la historia ya había formulado la idea de que los hombres actúan en la historia, y de sus acciones derivan consecuencias en los que ellos no habían pensado. Se refiere a G. Vico, I. Kant y -especialmente- Hegel.

   Para salvar el carácter filosófico del concepto de práctica y que no quede convertido en una categoría de la teoría dialéctica de la sociedad, Kosík, afirma que la problemática de la praxis no puede desarrollarse partiendo de la relación teoría-práctica o contemplación-actividad. Históricamente encontramos en algunos filósofos el primado de la teoría o contemplación (Aristóteles y la teología medieval) como su inversa, el primado de la práctica y la actividad (Bacon, Descartes y la ciencia natural moderna).

   La proclamación de la supremacía de la práctica sobre la teoría -según Kosík- acompaña el desconocimiento del significado de la teoría. Eso lleva a que se la reduzca a mera teoría y a funcionar como auxiliar de la práctica. A su vez, el sentido y contenido de la práctica, en esa posición, se comprende tan poco como cuando se reivindicaba anteriormente la teoría sobre la práctica. Cada una de esas posiciones parte de un aspecto históricamente determinado de la praxis.


Práctica como dominación de la naturaleza y el hombre

   El autor observa que, simultáneamente a la desacralización de la naturaleza y el descubrimiento de ella como objeto de explotación y dominación, se da la desacralización del ser humano.  Es decir, se comprueba que también él es un ser manipulable. Como prueba de esta afirmación, Kosík nos remite a la obra de Maquiavelo. Su descubrimiento fundamental es el concepto de ser humano  como ser disponible y manipulable.

    Son tres los ítems a tener en cuenta en esta concepción que analiza Kosík: el descubrimiento de la naturaleza como objeto de conocimiento y dominación; aparición de una ciencia operativa como la postula Bacon y anteriormente Galileo, que elabora ese concepto de naturaleza y la concepción antropológica maquiavélica. La concepción política que acompaña este paradigma, también tiene el carácter de ser una técnica calculadora y racionalista; un modo de manipulación del material humano. Al interior de esta concepción, la “práctica” es considerada como la manipulación de la naturaleza y del hombre. Desde esta concepción de la práctica es imposible, según Kosík, llegar a comprender la naturaleza de la praxis.


 

El problema de la praxis es filosófico.

   El abordaje de la praxis como problema sólo se puede plantear como respuesta a la cuestión filosófica: ¿quién es el ser humano, qué es la realidad humano-social y cómo se crea esa realidad?

   Es a partir de ese planteo filosófico que podemos valorar el interesante aporte de Karel Kosík, quien va a diferenciar la realidad humano-social de lo dado. El ser humano no es humano por naturaleza. La humanidad se va construyendo en el proceso de mundanizar; en el proceso de interrelación efectiva entre hombre y mundo. En Kosík,  la ontología  siempre se trata de una ontología praxiológica, es decir, centrada en la praxis histórica de la humanidad.

   El filósofo checo en su posición ontológica praxiológica, dirá: La praxis es la esfera del ser humano. Con esta sencilla afirmación el autor está poniendo de relieve, encuadrando, el hacer humano como realidad ontológica. La práctica es la revelación del secreto del hombre como ser onto-creador; como un ser que crea la realidad (humano-social), y eso le posibilita el comprender y explicar la realidad ( humana y no humana; la realidad en su totalidad).

      "La praxis del hombre no es una actividad práctica opuesta a la teoría, sino que es la determinación    de  la existencia humana como transformación de la realidad". (240)

   A partir de este punto, podemos afirmar que la práctica es activa y va produciendo, históricamente, la unidad del hombre y el mundo. La historia se comprende así como un proceso práctico en cuyo curso se distingue lo humano de lo no humano. Con esta posición, según Kosik, lo humano y lo no humano se determinan en la historia a través de la diferenciación práctica.

   Tampoco se puede reducir la práctica al trabajo. La praxis se funde con todo lo humano y lo determina en su totalidad. Esto quiere decir que la praxis no es una determinación exterior a lo humano. ¨una máquina o un perro no tienen ni conocen la praxis¨. Y aquí es necesario comprender el carácter ontológico de la praxis: "El hombre no produce la cultura y la civilización, su realidad humano-social, como una defensa contra la mortalidad y su finitud (...)" . Es justamente en la objetivación de su ser, en el trabajo que descubre: en primer lugar, el futuro como dimensión de su existencia. En segundo lugar, la posibilidad de la muerte en ese futuro. Kosik se vale de la figura del amo y del esclavo de Hegel para demostrar esta idea. En el enfrentamiento a muerte, tanto el hombre que prefiere la servidumbre antes que la muerte como el que arriesga su vida para ser reconocido como señor, son hombres que ya tienen idea del tiempo y de la temporalidad. Puede entonces ejercer su libertad: someterse a su destino de esclavo o luchar por su futuro libre. En el momento del enfrentamiento, ambos ponen en juego el presente y el futuro. Sólo la dialéctica del propio movimiento de las cosas transforma el futuro. La tridimensionalidad del tiempo como forma de su propia existencia se revela al hombre en su objetivación, es decir, en el trabajo.

La praxis es, tanto objetivación de lo humano y dominio de la naturaleza como realización de la libertad humana. En este sentido, la praxis presenta otra dimensión más: en su proceso crea -no sólo la realidad humana- también una realidad que existe independiente del hombre: la cultura. ¨La creación de la realidad humano-social es la premisa de la apertura y comprensión de la realidad en general¨. La única realidad, para Kosík, está constituida por lo humano y la naturaleza, -ambos transformables por la acción humana. No existen leyes eternas; las leyes relativas al desarrollo histórico-social son productos de la propia praxis humana, sedimentaciones de su propia actividad.







(1963) Dialéctica de lo concreto. Ed. Grijalbo Col. enlace. - Trad. Del it.: Adolfo Sánchez Vázquez. México, 1967. Cap. IV. Pág.235.