miércoles, 12 de agosto de 2009

Poesía de Martha Crosby

Entre el azul y el verdor
sin fin del tiempo elegido
laboriosa en la imagen que tímida
en vano cubre
lo que yace a flor de piel.

Así te percibo en el atardecer
en el día radiante
en la mañana apacible
en la noche serena
sigue allí revelando
el misterio que de Humano
tiene el ser.

No se acerca, no se aleja
¿Para qué?
si con sólo acto de presencia
tributo rinde, a la vida
portando la esencia
y el dulce sabor
de hacerte querer.
No es un momento,
no es estrella fugaz,
es alma
dilema,
sensibilidad;
es conciencia y ante todo
es... verdad.