domingo, 21 de junio de 2009

Película Felicitas


Ayer fui a ver Felicitas. ¿Qué me pareció?
Paso a detallar, toda evaluación es subjetiva:
Vestuario: muy bueno.
Ambientación: buena.
Me llamó la atención que el carruaje saliera por lugares donde ni había huella de carruajes. Eso sucede a pleno día por eso se nota tanto.
Los diálogos me parecen casi impersonales: son meros parlamentos.
El trabajo actoral es muy desparejo:

Luis Brandoni: ¡excelente! Correcto como corresponde a su personaje, medido y pleno de sentimiento. Dice las cosas con tanta verosimilitud que es imposible no creerle.

Sabrina Garciarena: Presenta altibajos en su actuación: cuando está al lado de Brandoni se luce; no parece creíble su amor por el joven Enrique Ocampo. Esto es comprensible porque la actuación de Gonzalo Heredia es igualmente despareja y, en definitiva, no aporta nada a su personaje. Lo podía haber actuado cualquier otro actor.
Los personajes secundarios: padres, primos, nana y capataz y peones no convencen a nadie con su trabajo actoral. Finjen los gestos para demostrar sentimientos. Cuando el padre mira con rabia u odio o ¡vaya a saber qué!, a Enrique Ocampo, no es nada creíble. Se mirada no se sabe a qué obedece; si a tenerlo bajo la mira o porque ha sospechado algo...
Gonzalo Heredia y Alejandro Awada: no son creibles porque utilizan la misma gestualidad para demostrar sentimientos de distinta intensidad.

Me pareció rescatable la actuación del actor que hace el papel de último pretendiente. Es breve y eso le permite no repetirse en su actuación.
El guión es pobre, casi anodino.

Me pareció valioso el intento de abordar la historia esa, pero guión y actuación totalmente débiles.