miércoles, 5 de diciembre de 2007

Función de la autobiografía femenina

Dice Carmen Hernández en:
Representando las diferencias. Fotografía y feminismo en el cruce de siglos
Publicado en Revista Extracámara. Revista de fotografía, N° 20, Caracas, CONAC, enero de 2003, pp. 49-55.

"Eva Klein ha abordado el panorama teórico de la autorrepresentación como una estrategia desestabilizadora. Para ella, la autobiografía es “un acto de lenguaje: un discurso que juega a..., o que se las arregla, mediante juegos retóricos, tropos y figuras de lectura, para parecer fundado en una realidad. De repente la autobiografía ya no es la narración de la verdad, sino la simulación, la máscara, la impostura. Así, autobiografía y ficción, en lugar de oponerse se solapan”[3]. Coincido con Klein cuando reconoce que la funcionalidad de la autorrepresentación se presenta como “un posicionamiento social” que estimula una relación dialógica entre un yo en acto de conocimiento (referencialmente múltiple) y el yo del texto. De ahí su índole inestable pero estratégicamente creativa en su deseo de rediseñar representaciones identitarias, ya sean sexuales, políticas o sociales. La elección de lo autobiográfico puede ser desenmascarador si se asume como un acto performativo en el cual se manifiesta un yo que se autorreconoce en conflicto de representación."

[3]. Eva Klein (2000): Simulacro e inestabilidad (Modalidades y estrategias de (auto) representación), tesis doctoral, Doctorado en Literatura Latinoamericana, Universidad Simón Bolívar, p. 17.

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