sábado, 14 de junio de 2008

No quiero cometer la falacia ad hominem

Quiero aclarar que cité el texto de David Hammerstein porque coincido con lo que afirma sobre la relación entre los animales y los humanos. Cuando sigo navegando, encuentro que se lo ha denunciado por abuso de autoridad sobre una empleada.
Como es un eurodiputado de los Verdes, supongo que los fueros no permiten que se lo enjuicie.
Mi posición ante la persona es: sigo valorando lo que dijo pero reniego de cualquier tipo de conducta que presente las características que mencioné y por las que se lo ha denunciado.

Soy consciente de que esto sucede hoy día.

Las relaciones humanas con los animales no humanos, se alimentan obsesivamente de una razón instrumental que elimina todo valor del animal por sí mismo convirtiéndolo en un mero medio o recurso al servicio de fines exclusivamente humanos. En la actual sociedad de consumo los animales domésticos pasan de ser objetos productivos a objetos mercantiles de disfrute y valorados por su utilidad hedonista. Es lo que llamamos mascotización, que en realidad es una forma de antropocentrismo que anula la consideración del animal doméstico como sujeto en sí mismo y como ser moralmente significativo y valioso. La mascota asume las cualidades de un simple objeto más de consumo y hace del animal vivo un simple producto del mercado que puede sufrir todos los usos propios de nuestra mentalidad consumista: el “usar y tirar”, la distinción social que da la adquisición de lo exótico, lo escaso y lo extinguible, la manía coleccionista, y el sobre-consumo. Para subvertir estos procesos de explotación sobre seres vivos sintientes es preciso redefinir nuestras concepciones y relaciones con los animales a partir del reconocimiento de la valía moral de los mismos. Debemos dejar de criar y usar animales domésticos y salvajes como simples medios para fines humanos hedonistas.
Palabras de David Hammerstein
http://www.davidhammerstein.com/article-5723555.html

Fotos de Rocco



Fotos sacadas por Zulma