viernes, 21 de mayo de 2010

Gente de la Edad Media de Eileen Power

Palabras de un esposo de la Edad Media a su joven esposa:

"si observas a los animales domésticos, puedes comprobar que un sabueso, un mastín o un perrillo siempre -ya sea en el camino, en la mesa o en la cama- se mantienen junto a la persona que les da de comer, en tanto que son retraídos y hostiles con los demás y se alejan de ellos; si el perro está lejos de su amo, siempre lo recuerda y lo tiene presente; y aun cuando aquél lo azote o le arroje piedras, el perro lo sigue, y meneando la cola y echándose a sus pies intenta apaciguarlo; y lo acompaña por ríos y bosques, entre ladrones o en el fragor de las batallas... Por lo tanto, las mujeres, a quienes Dios otorgó sentido común y que poseen raciocinio, por motivos mejores y más valederos, deben sentir un amor perfecto y solemne por sus esposos; en consecuencia, te pido que ames sobremanera al que haya de ser tu marido y que sea tu confidente."

He aquí un esposo que no vacila en comparar el amor de la mujer con la fidelidad de los animales domésticos a sus amos.

1 comentario:

natufiense dijo...

Me da por comentar que es divertido, pero lo sería si en pleno siglo XXI no tuviensemos tantos varones pensando igual.

De cualquier manera, ver la animalidad de la especie humana siempre me parece divertida...

Gracias Martha por tu trabajo, y por pasar pro mate y venga.

Nos seguimos leyendo, y conociéndonos un poco más.