jueves, 1 de enero de 2009

2 0 0 9...

Entre pitos y cohetes que parecen bombas, entramos al 2009. Atrás quedó el miedo ancestral que nos recorrió el alma cuando íbamos a entrar al segundo milenio. Ya han pasado 8 años y lo único que se puede decir es que el miedo auténtico sólo debemos tenerlo ante la obra del ser humano.
Apenas me desperté, prendí el televisor y me encontré con una entrevista que le hacían a Hernan Zin en el C5N. ¡Dios mío! las cosas que vio y documentó este joven periodista, -que para que lo ubiquen mejor informo: es hijo del actual Ministro de Salud de la prov. de Buenos Aires-, es para ponerte los pelos parados ante una descarga eléctrica.
Dudé entre si seguir viendo la entrevista o tomarme el espiante para no amargarme el 1º día del año... Decidí quedarme y ver todo. ¡Qué tremenda la barbarie de la guerra! y más cruel aún es contra mujeres y niños...
Cuando terminó el programa busqué información sobre Zin en Internet y anduve leyendo todo lo que devela con su trabajo.
Es bueno ver todo eso y darse cuenta de lo hipócritas que somos cuando disputamos por mezquindades en lugar de unir nuestras energías para mejorar o por lo menos no contribuir a profundizar la depredación humana sobre los seres humanos.