"Para ilustrar estos conceptos, cuando estuve en edad, mamá puso en mis manos una nutrida bibliografía. Eran libros que habían estado en boga en su juventud, en los albores de la educación sexual.
En uno de ellos decía:
"En el hombre el ejercicio de las funciones sexuales se reduce a la satisfacción de una necesdad orgánica que se revela`por las imperiosas exigencias del instinto de propagación, con sus sentimientos, y a un fenómenocomplejo de secreción yu excreción que tiene lugar en condiciones especiales.
"En la mujer puede más el sentimiento que el instinto reproductor, más el amor que los deseos; el hombre solicita, la mujer acepta (si es estúpida, che, acotaban las fieras), predominando en ella las ilusiones inherentes a los deberes de la maternidad." Dr. Francisco Otero, Higiene General, Buenos Aires, 1919.
Había mujeres, decían las fieras (así llama la persona que narra a las hermanas de la madre) a quienes les gustaba eso. Eran unas locas de mierda, buscaban a los hombres sin distinción de estado civil, y eran un peligro constante para los hogares decentes. Entre estas mujeres que "no tenían nada que perder" figuraban las actrices, las bailarinas, las enfermeras, las mucamas y las empleadas de Correos. Entre las decentes figuraban las maestras, las farmacéuticas, las bibliotecarias y las amas de casa con hijitos, salvo, por supuesto, algún raro desvío en uno u otro caso."
¡Gracias por aceptar mi invitación! No esperes encontrar multitudes sólo un puñado de seres humanos que se preocupa por no seguir sepultado en las tinieblas de la falta de comprensión y entendimiento por el Otro.
miércoles, 9 de julio de 2008
domingo, 29 de junio de 2008
martes, 24 de junio de 2008
Por fin un estudio estadístico: Mujeres conduciendo
Las mujeres argentinas causan menos accidentes de tráfico que los hombres
martes 24 de junio, 10:51 AM
Buenos Aires, 24 jun (EFE).- Las mujeres son menos peligrosas al volante en Argentina, ya que causan solo el 3,2 por ciento de los accidentes graves, mientras que los hombres son los responsables del 96,8 por ciento de estos hechos, según un informe privado difundido hoy por la prensa local.
El estudio del que proceden los datos, relativos a accidentes en los que se han producido muertos o lesionados, se realizó desde 1996 hasta este año y analizó 5.000 accidentes en autopistas y zonas urbanas del país.
Aún teniendo en cuenta que en Argentina solo el 25 por ciento de las mujeres son conductoras, el informe revela que "su conducta más respetuosa de las normas de tránsito y menos temeraria de las maniobras de alto riesgo redunda en un notable beneficio para la seguridad vial y en una baja ostensible de su participación en accidentes graves".
El Centro de Experimentación de Seguridad Vial también estudió el comportamiento de los conductores argentinos en las autopistas y dedujo que la mujer (un 37 por ciento) es más paciente que el hombre (47 por ciento) si tiene un coche delante que circula a 110 kilómetros por hora en el carril rápido.
En este caso, el 12 por ciento de los hombres gesticuló, insultó o amedrentó al conductor del automóvil precedente, mientras que solo el 6 por ciento de las mujeres reaccionó de similar manera.
Además, el 80,1 por ciento de las mujeres hace uso del cinturón de seguridad, mientras que en el caso de los hombres es el 72,6 por ciento el porcentaje que se preocupa de abrochárselo.
Según datos del Registro Nacional de Accidentes de Tránsito de Argentina, al año se producen unas 8.000 muertes en las carreteras, en promedio 22 muertos por día y casi uno por hora, y un millón de accidentes. EFE
martes 24 de junio, 10:51 AM
Buenos Aires, 24 jun (EFE).- Las mujeres son menos peligrosas al volante en Argentina, ya que causan solo el 3,2 por ciento de los accidentes graves, mientras que los hombres son los responsables del 96,8 por ciento de estos hechos, según un informe privado difundido hoy por la prensa local.
El estudio del que proceden los datos, relativos a accidentes en los que se han producido muertos o lesionados, se realizó desde 1996 hasta este año y analizó 5.000 accidentes en autopistas y zonas urbanas del país.
Aún teniendo en cuenta que en Argentina solo el 25 por ciento de las mujeres son conductoras, el informe revela que "su conducta más respetuosa de las normas de tránsito y menos temeraria de las maniobras de alto riesgo redunda en un notable beneficio para la seguridad vial y en una baja ostensible de su participación en accidentes graves".
El Centro de Experimentación de Seguridad Vial también estudió el comportamiento de los conductores argentinos en las autopistas y dedujo que la mujer (un 37 por ciento) es más paciente que el hombre (47 por ciento) si tiene un coche delante que circula a 110 kilómetros por hora en el carril rápido.
En este caso, el 12 por ciento de los hombres gesticuló, insultó o amedrentó al conductor del automóvil precedente, mientras que solo el 6 por ciento de las mujeres reaccionó de similar manera.
Además, el 80,1 por ciento de las mujeres hace uso del cinturón de seguridad, mientras que en el caso de los hombres es el 72,6 por ciento el porcentaje que se preocupa de abrochárselo.
Según datos del Registro Nacional de Accidentes de Tránsito de Argentina, al año se producen unas 8.000 muertes en las carreteras, en promedio 22 muertos por día y casi uno por hora, y un millón de accidentes. EFE
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Autora: Martha Alicia Lombardelli,
Estamos pensando...
sábado, 14 de junio de 2008
No quiero cometer la falacia ad hominem
Quiero aclarar que cité el texto de David Hammerstein porque coincido con lo que afirma sobre la relación entre los animales y los humanos. Cuando sigo navegando, encuentro que se lo ha denunciado por abuso de autoridad sobre una empleada.
Como es un eurodiputado de los Verdes, supongo que los fueros no permiten que se lo enjuicie.
Mi posición ante la persona es: sigo valorando lo que dijo pero reniego de cualquier tipo de conducta que presente las características que mencioné y por las que se lo ha denunciado.
Como es un eurodiputado de los Verdes, supongo que los fueros no permiten que se lo enjuicie.
Mi posición ante la persona es: sigo valorando lo que dijo pero reniego de cualquier tipo de conducta que presente las características que mencioné y por las que se lo ha denunciado.
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Autora: Martha Alicia Lombardelli,
Producción personal
Soy consciente de que esto sucede hoy día.
Las relaciones humanas con los animales no humanos, se alimentan obsesivamente de una razón instrumental que elimina todo valor del animal por sí mismo convirtiéndolo en un mero medio o recurso al servicio de fines exclusivamente humanos. En la actual sociedad de consumo los animales domésticos pasan de ser objetos productivos a objetos mercantiles de disfrute y valorados por su utilidad hedonista. Es lo que llamamos mascotización, que en realidad es una forma de antropocentrismo que anula la consideración del animal doméstico como sujeto en sí mismo y como ser moralmente significativo y valioso. La mascota asume las cualidades de un simple objeto más de consumo y hace del animal vivo un simple producto del mercado que puede sufrir todos los usos propios de nuestra mentalidad consumista: el “usar y tirar”, la distinción social que da la adquisición de lo exótico, lo escaso y lo extinguible, la manía coleccionista, y el sobre-consumo. Para subvertir estos procesos de explotación sobre seres vivos sintientes es preciso redefinir nuestras concepciones y relaciones con los animales a partir del reconocimiento de la valía moral de los mismos. Debemos dejar de criar y usar animales domésticos y salvajes como simples medios para fines humanos hedonistas.
Palabras de David Hammerstein
http://www.davidhammerstein.com/article-5723555.html
Palabras de David Hammerstein
http://www.davidhammerstein.com/article-5723555.html
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viernes, 6 de junio de 2008
lunes, 2 de junio de 2008
¡Adios Rocco!
Hoy sacrificamos a Rocco. La peste canina lo atacó violentamente. Vi cuatro veterinarios y no se pudo hacer nada. Después de la noche del sábado, todo el domingo y la noche, el lunes temprano llamé a uno de los veterinarios para que le diera algo que lo ayudara a terminar con sus convulsiones y ladridos.
Nunca lo olvidaré. Pienso que fue el perrito más tierno de todos los que he tenido y tengo.
Nunca lo olvidaré. Pienso que fue el perrito más tierno de todos los que he tenido y tengo.
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Autora: Martha Alicia Lombardelli
sábado, 17 de mayo de 2008

--"Por cortesía no nos corresponde a nosotras hablar primero, ¿no es verdad? --dijo la rosa--. pero ya me estaba yo preguntando cuándo ibas a hablar de una vez, pues me decía: «por la cara que tiene, a esta chica no debe faltarle el seso, aunque no parezca tampoco muy inteligente». De todas formas tienes el color adecuado y eso es, después de todo, lo que más importa." (de Alicia a Través del Espejo)
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lunes, 12 de mayo de 2008
La era de Rocco

Rocco llegó a mi vida porque yo quise. Pesaba 900 gramos y su fragilidad me asustaba. Ya pasaron tres semanas y superó el kilo en su peso. Sigue siendo muy pequeñito y además es cariñoso. Da y demanda afecto constantemente.
Mi amiga Zulma Berazategui le sacó las primeras fotos que tengo de recuerdo.
Sophie lo adoptó casi compulsivamente. Lobo, el perro de 11 años no tiene ojos más que para mí.Su mundo se estructuró alrededor de mi persona, así que le presta poca atención a Rocco.
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Autora: Martha Alicia Lombardelli
martes, 29 de abril de 2008
lunes, 14 de abril de 2008
Tiempo de mujer...
A mí que soy Penélope me pides paciencia,
no sabes que el tiempo nace de mi pecho
y es del tiempo que me nutro
y las hebras que devano y que tejo
me identifican y me arrullan...
Pasan los días y las horas y yo crezco,
me expando por los recovecos del tiempo
y el tiempo que conozco es mi tiempo
es mi obra y es mi vida.
Soy tiempo de parir y de vivir.
Soy tiempo de aguantar la sinrazón
de la locura.
Lo demás,... las ansiedades,
las esperas y alborosos,
las tardanzas,
las idas y venidas son sólo
nombres con que se viste el tiempo.
son el presente, el pasado y el futuro.
Estás en mi tiempo aunque no vengas,
estás en el tiempo que hace que te has ido.
Estas en el tiempo de lo que pudo ser,
estás en el tiempo de lo que está por llegar.
Estamos en el tiempo por ser tiempo
que viene de un tiempo de mujer.
Con el tiempo podrás decir que
no somos otra cosa que tiempo y más tiempo,
un tiempo de sonrisas o de lágrimas,
un tiempo ganado al tiempo
y con trabajo devenido
en destino-tiempo.
no sabes que el tiempo nace de mi pecho
y es del tiempo que me nutro
y las hebras que devano y que tejo
me identifican y me arrullan...
Pasan los días y las horas y yo crezco,
me expando por los recovecos del tiempo
y el tiempo que conozco es mi tiempo
es mi obra y es mi vida.
Soy tiempo de parir y de vivir.
Soy tiempo de aguantar la sinrazón
de la locura.
Lo demás,... las ansiedades,
las esperas y alborosos,
las tardanzas,
las idas y venidas son sólo
nombres con que se viste el tiempo.
son el presente, el pasado y el futuro.
Estás en mi tiempo aunque no vengas,
estás en el tiempo que hace que te has ido.
Estas en el tiempo de lo que pudo ser,
estás en el tiempo de lo que está por llegar.
Estamos en el tiempo por ser tiempo
que viene de un tiempo de mujer.
Con el tiempo podrás decir que
no somos otra cosa que tiempo y más tiempo,
un tiempo de sonrisas o de lágrimas,
un tiempo ganado al tiempo
y con trabajo devenido
en destino-tiempo.
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Autora: Martha Alicia Lombardelli
sábado, 22 de marzo de 2008
La marca inconfundible del decir de Laura
Me llamo mala*
El narrador de historias ha colgado un dibujo con mi rostro sobre la pared. Es un dibujo en papel escolar, con tinta negra y trazos rápidos. Ahora, sacude una pandereta para reunir al público. Sé que contará mi historia sin belleza ni sabiduría, llena de supersticiones y engaños. Así se la contaron a él, así la contará su hijo.
Por eso, mientras se distrae conversando de viajes y mercancías, me apuro a iniciar este relato. No les diré mi nombre, porque no importa cómo me llamaron al nacer. Diré que me he dado a mí misma nombres de santas y de reinas, de poetas y magdalenas. Los probé todos con igual alegría y compasión y así aprendí del mundo y de mí.
Minuciosa en el conocimiento del placer, he trazado los mapas de mi cuerpo, las líneas de estrellas, los lagos y las cicatrices. No ha sido fácil, fui educada como una niña ciega. Llevaron mi mano dócil sobre cada cosa mientras nombraban y describían lo que debía saber. Anduve a tientas hasta que aprendí a leer en mi corazón y en mi silencio. Entonces, supe el verdadero nombre de mi sexo, su lenguaje de flor, su dulzura y fui capaz de ofrecerlo a la primavera.
Ya no le temo a la pasión. Encendida ante la revelación del amor, atravieso los días y el desierto. Huyo a media noche sin despertar a los que duermen, me tiendo en la arena y escucho la conversación del mar con mi sangre.
Sólo con los ojos abiertos pude mirar más allá de mi rostro y vi.
Vi a mis hermanas con la boca golpeada por maldecir y desobedecer. Vi las marcas de sus uñas en sus propios brazos, heridas para calmar el dolor, para escribirlo de manera salvaje sobre sus cuerpos y que haya escándalo.
Las vi mudas ante sus hijas, avergonzadas mientras las vendían por casi nada, sin la última esperanza.
Vi también a la muerte llevándose los restos de las muchachas que nadie recuerda, la vi cargando los pequeños huesos del hambre y el cansancio.
Vi a las madres preguntando por sus hijos, las escuché repetir sus nombres hasta hacerlos cuerpo de nuevo.
Y vi más. Vi viejas vagabundas, con flores en el pelo, hablando solas en la puerta de las iglesias, cubriéndose la cabeza para dormir.
Vi el miedo en los ojos más bellos. Oí cantar a las pequeñas, pidiendo al corazón que resista la humillación y la tristeza.
Y fui cada una de mis hermanas para siempre.
Guardo la memoria de los crímenes y los asesinos.
Olvidé, en cambio, las artes aprendidas de mis abuelas y de mi madre. Ni agujas ni hilo.
Entretenida con libros que tratan de las cosas del aire y del agua, dejo que se apague el fuego de la cocina y me pierdo en el misterio y en el sueño.
Voy tras mis propias preguntas tiritando de frío y no escucho lo que susurran en las puertas. Vestida de negro y sin anillos, trato con la noche, que me oculta y me alimenta con la amistad de sus criaturas.
Conozco todos los nombres del diablo y me he dejado seducir por su lengua dispuesta a la mentira y lo fantástico. Me iría con él si me lo pidiera sólo por ofender a dios, que me ha despreciado en todos sus libros, bajo todos sus rostros.
Enseño a mis hijos las leyes que rigen la vida sobre la tierra y nada les doy a cambio de la muerte, ni el paraíso, ni el infierno. Mientras los ayudo a lavar sus cuerpos o pongo un plato de alimento en sus manos, voy nombrando las constelaciones y los poetas que les salvarán el alma.
Una a una he desprendido las cuentas del rosario con el que pagaba mis pecados. Así pude saber las palabras secretas de mi alma, su terror y su levedad. Sentir que me pertenece y puedo volcarla hasta la última gota, veneno o delicia.
Sólo en la luz prohibida del pecado, fui vuelo y aire. Ya no creo en el castigo. Construyo el bien y el mal en el amor. Doy todo lo que puede dar mi cuerpo y mi alma, como septiembre, dispuesta a la luz y el perfume. Pero no me entrego a la ensoñación ni a la violencia. Despierta en mi piel y dueña de mi deseo.
Muevo mi mano sobre el cuaderno llevada por la corriente de mi pensamiento, una magnolia en el agua que no sigue más destino que el declive del tiempo y el peso carnal de sus pétalos. Escribo en el nombre de mis hermanas.
Nos han encerrado a bordar las sábanas en que seríamos entregadas como esclavas para la descendencia. Hemos creído en la felicidad de ser madres como si estuviera escrito en las líneas de la mano que leen las gitanas.
Educadas para pintar nuestros ojos y masajear con aceites nuestras caderas, han vendado nuestros pies hasta mutilarnos e, imposibilitadas de andar, nos han atado a la tradición familiar. Aprendimos a ofrecernos dulces y bellas a cambio de la pertenencia a alguna genealogía del poder. Ignorantes para sobrevivir al fuego.
Y sin embargo, cada día, en todas las lenguas, vuelve nuestra voz.
Sentadas en el hielo, conversando en silencio con el espíritu de los animales que habitan el mar y el cielo.
Con una vasija de agua a cada costado, atravesando la tierra al sol, en el ritmo de un par de sílabas que se repiten hasta ser música.
Mientras la mano viene y va sobre los hilos del tejido y el viento cuenta una historia en nuestra cabeza.
En los secretos trazos de unos versos bordados en la trama blanca del lino.
En retahílas antiguas que acompañan los círculos de la cuchara sobre el fuego.
Caminando bajo las estrellas.
En el monólogo impreciso que se pierde en habitaciones sin luz.
En el rumor de los pasillos de los hospitales.
Atadas a la cama.
Repitiendo de memoria las fórmulas del amor.
Amamantando niños en el balanceo de las canciones de cuna.
Trabajando de pie ante una máquina que escucha nuestros secretos.
En la alegría de traer flores como si sirviera de algo.
Con la espalda doblada sobre a la mesa, escribiendo al dictado de la memoria y de los sueños.
En la mirada encendida, puro grito que arde el aire.
Nuestra voz ronca, desafinada, dulce, imperceptible, maravillosa, hecha añicos, que danza, que sopla, que se lleva la lluvia o la desparrama, que se agota y vuelve como el tiempo o la luna, nuestra voz.
El narrador de historias ha callado la pandereta, ahora camina hacia aquí sin entender lo que pasa. Lento, repito el último párrafo de mi relato. El público se dispersa entre los olores del mercado, prueba alimentos desconocidos con la punta de la lengua, saluda y ríe, celebra la intensa claridad del día que hace entrecerrar los ojos, el dulce mareo del olvido.
Laura Forchetti
Monte Hermoso, marzo de 2008
* Un juego del pensamiento; deseo nacido de una lectura de Orhan Pamuk.
El narrador de historias ha colgado un dibujo con mi rostro sobre la pared. Es un dibujo en papel escolar, con tinta negra y trazos rápidos. Ahora, sacude una pandereta para reunir al público. Sé que contará mi historia sin belleza ni sabiduría, llena de supersticiones y engaños. Así se la contaron a él, así la contará su hijo.
Por eso, mientras se distrae conversando de viajes y mercancías, me apuro a iniciar este relato. No les diré mi nombre, porque no importa cómo me llamaron al nacer. Diré que me he dado a mí misma nombres de santas y de reinas, de poetas y magdalenas. Los probé todos con igual alegría y compasión y así aprendí del mundo y de mí.
Minuciosa en el conocimiento del placer, he trazado los mapas de mi cuerpo, las líneas de estrellas, los lagos y las cicatrices. No ha sido fácil, fui educada como una niña ciega. Llevaron mi mano dócil sobre cada cosa mientras nombraban y describían lo que debía saber. Anduve a tientas hasta que aprendí a leer en mi corazón y en mi silencio. Entonces, supe el verdadero nombre de mi sexo, su lenguaje de flor, su dulzura y fui capaz de ofrecerlo a la primavera.
Ya no le temo a la pasión. Encendida ante la revelación del amor, atravieso los días y el desierto. Huyo a media noche sin despertar a los que duermen, me tiendo en la arena y escucho la conversación del mar con mi sangre.
Sólo con los ojos abiertos pude mirar más allá de mi rostro y vi.
Vi a mis hermanas con la boca golpeada por maldecir y desobedecer. Vi las marcas de sus uñas en sus propios brazos, heridas para calmar el dolor, para escribirlo de manera salvaje sobre sus cuerpos y que haya escándalo.
Las vi mudas ante sus hijas, avergonzadas mientras las vendían por casi nada, sin la última esperanza.
Vi también a la muerte llevándose los restos de las muchachas que nadie recuerda, la vi cargando los pequeños huesos del hambre y el cansancio.
Vi a las madres preguntando por sus hijos, las escuché repetir sus nombres hasta hacerlos cuerpo de nuevo.
Y vi más. Vi viejas vagabundas, con flores en el pelo, hablando solas en la puerta de las iglesias, cubriéndose la cabeza para dormir.
Vi el miedo en los ojos más bellos. Oí cantar a las pequeñas, pidiendo al corazón que resista la humillación y la tristeza.
Y fui cada una de mis hermanas para siempre.
Guardo la memoria de los crímenes y los asesinos.
Olvidé, en cambio, las artes aprendidas de mis abuelas y de mi madre. Ni agujas ni hilo.
Entretenida con libros que tratan de las cosas del aire y del agua, dejo que se apague el fuego de la cocina y me pierdo en el misterio y en el sueño.
Voy tras mis propias preguntas tiritando de frío y no escucho lo que susurran en las puertas. Vestida de negro y sin anillos, trato con la noche, que me oculta y me alimenta con la amistad de sus criaturas.
Conozco todos los nombres del diablo y me he dejado seducir por su lengua dispuesta a la mentira y lo fantástico. Me iría con él si me lo pidiera sólo por ofender a dios, que me ha despreciado en todos sus libros, bajo todos sus rostros.
Enseño a mis hijos las leyes que rigen la vida sobre la tierra y nada les doy a cambio de la muerte, ni el paraíso, ni el infierno. Mientras los ayudo a lavar sus cuerpos o pongo un plato de alimento en sus manos, voy nombrando las constelaciones y los poetas que les salvarán el alma.
Una a una he desprendido las cuentas del rosario con el que pagaba mis pecados. Así pude saber las palabras secretas de mi alma, su terror y su levedad. Sentir que me pertenece y puedo volcarla hasta la última gota, veneno o delicia.
Sólo en la luz prohibida del pecado, fui vuelo y aire. Ya no creo en el castigo. Construyo el bien y el mal en el amor. Doy todo lo que puede dar mi cuerpo y mi alma, como septiembre, dispuesta a la luz y el perfume. Pero no me entrego a la ensoñación ni a la violencia. Despierta en mi piel y dueña de mi deseo.
Muevo mi mano sobre el cuaderno llevada por la corriente de mi pensamiento, una magnolia en el agua que no sigue más destino que el declive del tiempo y el peso carnal de sus pétalos. Escribo en el nombre de mis hermanas.
Nos han encerrado a bordar las sábanas en que seríamos entregadas como esclavas para la descendencia. Hemos creído en la felicidad de ser madres como si estuviera escrito en las líneas de la mano que leen las gitanas.
Educadas para pintar nuestros ojos y masajear con aceites nuestras caderas, han vendado nuestros pies hasta mutilarnos e, imposibilitadas de andar, nos han atado a la tradición familiar. Aprendimos a ofrecernos dulces y bellas a cambio de la pertenencia a alguna genealogía del poder. Ignorantes para sobrevivir al fuego.
Y sin embargo, cada día, en todas las lenguas, vuelve nuestra voz.
Sentadas en el hielo, conversando en silencio con el espíritu de los animales que habitan el mar y el cielo.
Con una vasija de agua a cada costado, atravesando la tierra al sol, en el ritmo de un par de sílabas que se repiten hasta ser música.
Mientras la mano viene y va sobre los hilos del tejido y el viento cuenta una historia en nuestra cabeza.
En los secretos trazos de unos versos bordados en la trama blanca del lino.
En retahílas antiguas que acompañan los círculos de la cuchara sobre el fuego.
Caminando bajo las estrellas.
En el monólogo impreciso que se pierde en habitaciones sin luz.
En el rumor de los pasillos de los hospitales.
Atadas a la cama.
Repitiendo de memoria las fórmulas del amor.
Amamantando niños en el balanceo de las canciones de cuna.
Trabajando de pie ante una máquina que escucha nuestros secretos.
En la alegría de traer flores como si sirviera de algo.
Con la espalda doblada sobre a la mesa, escribiendo al dictado de la memoria y de los sueños.
En la mirada encendida, puro grito que arde el aire.
Nuestra voz ronca, desafinada, dulce, imperceptible, maravillosa, hecha añicos, que danza, que sopla, que se lleva la lluvia o la desparrama, que se agota y vuelve como el tiempo o la luna, nuestra voz.
El narrador de historias ha callado la pandereta, ahora camina hacia aquí sin entender lo que pasa. Lento, repito el último párrafo de mi relato. El público se dispersa entre los olores del mercado, prueba alimentos desconocidos con la punta de la lengua, saluda y ríe, celebra la intensa claridad del día que hace entrecerrar los ojos, el dulce mareo del olvido.
Laura Forchetti
Monte Hermoso, marzo de 2008
* Un juego del pensamiento; deseo nacido de una lectura de Orhan Pamuk.
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Autora: Martha Alicia Lombardelli
jueves, 13 de marzo de 2008
Índice epidémico de la violencia contra la mujer
Sería interesante que también entre nosotros se llevara una estadística como esta que encontré realizada por distintas instituciones de España.
Artículo Gaceta Sanitaria
En febrero de 2008 el índice epidémico por violencia del compañero íntimo aumenta situándose por encima del umbral epidémico.
En el mes de febrero de 2008, el índice epidémico (IE) por violencia del compañero íntimo (VCI) ha aumentado con respecto a la puntuación del mes de enero de 2007 y continúa situado por encima del umbral epidémico.
Con una cifra registrada en el mes de febrero de 2008 de 1,80 el valor se sitúa en un riesgo alto o de epidemia según los baremos utilizados para la interpretación del IE. La puntuación obtenida en el IE subyacente (promedio de los índices epidémicos de febrero de 2007 a enero de 2008) reflejó un aumento respecto al mes anterior, siendo para este mes de 1,24 continuando por debajo del umbral epidémico.
Se analizaron las características de las 9 mujeres asesinadas de este pasado mes de febrero. En los 7 de los casos sus edades estaban comprendidas entre los 43 y los 54 años, en los dos casos restantes sus edades eran 19 y 22 años. Tres de los agresores se suicidaron, en el resto de los casos los fueron detenidos. Dos de los agresores tenían antecedentes policiales y otro de ellos tenía denuncias por malos tratos, también se dio un caso donde se encontraban en proceso de separación. Cuatro de los 9 casos de mujeres asesinadas ocurrieron en menos de 24 horas.
El índice epidémico es calculado mensualmente por un Equipo de Investigación del Área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Alicante con datos procedentes de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas y el Centro Reina Sofía para el estudio de la violencia. Los resultados son actualizados el día 12 de cada mes y publicados en el portal de eleusis.net.
Para la interpretación correcta del índice cabe distinguir tres niveles de riesgo: menor que 0,74 (básico), entre 0,75 y 1,24 (medio) y mayor que 1,25 (alto o de epidemia).
Mayor información, visitar: http://www.e-leusis.net/Alerta_Violencia.htm
Artículo Gaceta Sanitaria
En febrero de 2008 el índice epidémico por violencia del compañero íntimo aumenta situándose por encima del umbral epidémico.
En el mes de febrero de 2008, el índice epidémico (IE) por violencia del compañero íntimo (VCI) ha aumentado con respecto a la puntuación del mes de enero de 2007 y continúa situado por encima del umbral epidémico.
Con una cifra registrada en el mes de febrero de 2008 de 1,80 el valor se sitúa en un riesgo alto o de epidemia según los baremos utilizados para la interpretación del IE. La puntuación obtenida en el IE subyacente (promedio de los índices epidémicos de febrero de 2007 a enero de 2008) reflejó un aumento respecto al mes anterior, siendo para este mes de 1,24 continuando por debajo del umbral epidémico.
Se analizaron las características de las 9 mujeres asesinadas de este pasado mes de febrero. En los 7 de los casos sus edades estaban comprendidas entre los 43 y los 54 años, en los dos casos restantes sus edades eran 19 y 22 años. Tres de los agresores se suicidaron, en el resto de los casos los fueron detenidos. Dos de los agresores tenían antecedentes policiales y otro de ellos tenía denuncias por malos tratos, también se dio un caso donde se encontraban en proceso de separación. Cuatro de los 9 casos de mujeres asesinadas ocurrieron en menos de 24 horas.
El índice epidémico es calculado mensualmente por un Equipo de Investigación del Área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Alicante con datos procedentes de la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas y el Centro Reina Sofía para el estudio de la violencia. Los resultados son actualizados el día 12 de cada mes y publicados en el portal de eleusis.net.
Para la interpretación correcta del índice cabe distinguir tres niveles de riesgo: menor que 0,74 (básico), entre 0,75 y 1,24 (medio) y mayor que 1,25 (alto o de epidemia).
Mayor información, visitar: http://www.e-leusis.net/Alerta_Violencia.htm
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Autora: Martha Alicia Lombardelli,
Mala femina
lunes, 10 de marzo de 2008
Conmemoración del Día Internacional de la Mujer
En la ciudad de La Plata (Argentina), la artista plástica Mabel Carral y los que por allí pasaban y paseaban, realizaron una Intervención Urbana en la Plaza San Martín el día 8 de marzo de 2008.
Así se pudo apreciar la ingeniosa idea de colgar gran cantidad de bombachas femeninas "Todas iguales y todas distintas" declaraba el texto colgado en el medio de las cuerdas.
También se colgaron gran cantidad de mamografías, símbolo de la prevención del cancer de mamas, que las mujeres son estimuladas a realizar.
Ellas que siempre cuidaron de los otros olvidándose de sí misma, ahora en estas últimas décadas, reciben el mandato social del auto cuidado.
Como motivo de asombro pero tal vez no tanto, los primeros que se acercaron fueron jóvenes varones, que entre fotos que sacaban y sonrisas afectivas desean a la autora y sus colaboradoras un:
¡Feliz Día de la Mujer, chicas!
Así se pudo apreciar la ingeniosa idea de colgar gran cantidad de bombachas femeninas "Todas iguales y todas distintas" declaraba el texto colgado en el medio de las cuerdas.
También se colgaron gran cantidad de mamografías, símbolo de la prevención del cancer de mamas, que las mujeres son estimuladas a realizar.
Ellas que siempre cuidaron de los otros olvidándose de sí misma, ahora en estas últimas décadas, reciben el mandato social del auto cuidado.
Como motivo de asombro pero tal vez no tanto, los primeros que se acercaron fueron jóvenes varones, que entre fotos que sacaban y sonrisas afectivas desean a la autora y sus colaboradoras un:
¡Feliz Día de la Mujer, chicas!
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Autora: Martha Alicia Lombardelli,
Historia de mujeres
8 de marzo Día Internacional de la Mujer
Víctimas del maltrato en el mundo entero
Al menos una de cada tres mujeres en el mundo es golpeada, forzada a tener sexo o sufrir otro tipo de malos tratos y una de cada cinco es víctima de violación, informó Naciones Unidas, que lanzó ayer una campaña para erradicar toda forma de violencia de género.
La ONU, en un informe difundido por el Día Internacional de la Mujer que se celebra hoy en todo el mundo, dijo que otras ramificaciones de la violencia son “la trata, el acoso sexual, la mutilación genital y el homicidio”. “La violencia contra la mujer y la niña deja su abominable impronta en todos los continentes, países y culturas”, señaló el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon. En ese sentido, agregó: “Llegó el momento de que nos centremos en las medidas concretas que todos nosotros podemos y debemos tomar para prevenir y erradicar este flagelo”. Ban Ki-Moon indicó además que “es hora de romper el muro de silencio y hacer que las normas jurídicas se conviertan en una realidad en la vida de las mujeres”. La campaña se extenderá hasta 2015, coincidiendo con la fecha fijada para el logro de los objetivos de desarrollo del milenio. Tendrá como fin “movilizar a la opinión pública para asegurar que los encargados de formular políticas al más alto nivel trabajen para prevenir y erradicar la violencia contra la mujer”. Naciones Unidas precisó en su informe que será clave en la campaña “recabar el apoyo político de los gobiernos e instituciones”.
Al menos una de cada tres mujeres en el mundo es golpeada, forzada a tener sexo o sufrir otro tipo de malos tratos y una de cada cinco es víctima de violación, informó Naciones Unidas, que lanzó ayer una campaña para erradicar toda forma de violencia de género.
La ONU, en un informe difundido por el Día Internacional de la Mujer que se celebra hoy en todo el mundo, dijo que otras ramificaciones de la violencia son “la trata, el acoso sexual, la mutilación genital y el homicidio”. “La violencia contra la mujer y la niña deja su abominable impronta en todos los continentes, países y culturas”, señaló el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon. En ese sentido, agregó: “Llegó el momento de que nos centremos en las medidas concretas que todos nosotros podemos y debemos tomar para prevenir y erradicar este flagelo”. Ban Ki-Moon indicó además que “es hora de romper el muro de silencio y hacer que las normas jurídicas se conviertan en una realidad en la vida de las mujeres”. La campaña se extenderá hasta 2015, coincidiendo con la fecha fijada para el logro de los objetivos de desarrollo del milenio. Tendrá como fin “movilizar a la opinión pública para asegurar que los encargados de formular políticas al más alto nivel trabajen para prevenir y erradicar la violencia contra la mujer”. Naciones Unidas precisó en su informe que será clave en la campaña “recabar el apoyo político de los gobiernos e instituciones”.
Etiquetas:
Autora: Martha Alicia Lombardelli,
Historia de mujeres
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